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El postre es lo último que se lleva el cliente en la memoria, así que merece un plato a la altura. Sobre unos platos para postres bien elegidos, tus creaciones —tartas, bollería, tiramisú, mousse de chocolate, helado o fruta— lucen como deben. En LUSINI tienes platos pequeños para postre resistentes, en varios colores y formas, pensados para aguantar el ritmo de cualquier servicio.
Según el tipo de postre, te conviene un modelo u otro. El plato para postre clásico tiene un fondo pequeño y un ala ancha. Si sirves algo con salsa —un strudel de manzana con crema inglesa, por ejemplo— mejor un plato con ala y fondo hondo, así la salsa se queda contenida y se reparte bien alrededor del postre.
Los modelos más modernos son muy planos y sin ala, ideales para tartas o piezas de bollería. Para postres en capas, además del plato, funcionan muy bien las copas de postre o los vasos para fingerfood, que dejan ver cada capa.
Un plato con contraste de color le da mucho más impacto visual al postre, y ahí puedes jugar tanto como quieras. Si quieres afinar la técnica, tienes también este artículo con ideas y trucos para emplatar.
El diámetro suele moverse entre 15 y 30 cm, según el modelo. La elección depende de la vajilla que uses en el resto del servicio. Si el plato para postre va a formar parte del cubierto desde el principio, tiene que ser más pequeño que el plato de entrantes.
Platos para postres de 15 o 16 cm: el tamaño típico de los platos pequeños para postre y de los platos para tarta individuales.
Platos para postres de más de 16 cm: habitual en hostelería y hotelería cuando el postre se sirve aparte, después del plato principal, con más espacio ya libre en la mesa.
El plato pequeño para postre se coloca en el centro del cubierto, alineado con la línea base y a un centímetro aproximadamente del borde de la mesa.
Si además hay café o té, la taza con su platillo va a la derecha del plato para postre, con el borde superior del platillo alineado con el del plato. Los cubiertos de postre se colocan encima del plato.
Clásico, moderno, rústico o más desenfadado: en LUSINI tienes platos para tarta y para postre en varias versiones:
Clásicos en blanco: atemporales y de uso universal, perfectos tanto para alta restauración como para hoteles, cafeterías y pastelerías de estilo clásico.
Con color y estampados: platos pequeños para postre en tonos vivos o con decoración, ideales si tu concepto tiene personalidad propia. Combinan muy bien con vajilla lisa para dar un acento visual.
Rústicos: materiales naturales como el gres, que transmiten cercanía y calidez — van bien en casas de comidas, cafeterías con encanto o conceptos gastronómicos actuales.
Diseños modernos y minimalistas: líneas limpias y elegancia discreta, pensados para restaurantes contemporáneos y pastelerías de aire urbano.
Busques platos para tarta en formato pequeño o platos para postre clásicos, en LUSINI tienes el modelo que encaja con tu negocio y con lo que sirvas.
Descubre también los platos, cubiertos y cristalería del catálogo, para una mesa coherente de principio a fin.